jueves, 23 de junio de 2011

Gonzalo de Ayora: Ávila del Rey. Muchas historias dignas de ser sabidas que estaban ocultas

En 1517, seguramente por iniciativa del regidor Bernal de la Mata, el Concejo de Ávila encarga a Gonzalo de Ayora, cronista de los Reyes Católicos, que escriba una breve crónica o epílogo sobre la historia de la ciudad, en la que se pongan de manifiesto los servicios que Ávila ha prestado a la Corona a través de los siglos. Es el origen de Ávila del Rey. Muchas historias dignas de ser sabidas que estaban ocultas.
Gonzalo de Ayora consultó documentos que se guardaban en los archivos de la ciudad para redactar su Epílogo de algunas cosas dignas de memoria pertenecientes a la ilustre y muy magnífica y muy noble y muy leal ciudad de Ávila, el otro título con en que se conoce este impreso gótico.
El pedimiento de impresión o encargo para que el original llegara al taller de prensa salmantino de Liondedei corrió a cargo del avilés Juan Gallego. Por fin, en abril de 1519, cuando estaban prendiendo las primeras hogueras de las Comunidades rebelándose contra la política del emperador Carlos y hacía pocas semanas que se había encontrado el supuesto sepulcro de san Segundo en la ermita del Adaja, aparecía el epílogo Ávila del Rey. Muchas historias dignas de ser sabidas que estaban ocultas, seguramente con una tirada muy corta. Había nacido con él, para la literatura escrita en romance, un nuevo género histórico-literario, la corografía, dedicado a exaltar literariamente los méritos de una ciudad.
No volvió a editarse Ávila del Rey. Muchas historias… hasta 1851, por iniciativa de Antonio del Riego. Tanto la primera edición, de la que se conservan apenas cuatro o cinco ejemplares en bibliotecas públicas (ninguno de ellos en Ávila), como la segunda, también muy rara, habían dejado un vacío en el campo de la historiografía que justifica la nueva edición de la obra.
Jesús Arribas

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Esta edición de Ávila del Rey. Muchas historias… va precedida de una amplia  Introducción en la que Jesús Arribas expone el panorama contextual de la obra y el escenario en el que se movió el autor. El texto de Ayora ha sido modernizado en lo necesario y se acompaña con notas, buscando llegar al lector no necesariamente especialista, interesado en temas relacionados con la historia de España, de Castilla y León y, más particularmente, de Ávila.